TodOpera

Una Agresión Sensorial

Las Operas de Richard Strauss

Por Edgardo Beck

 

Der Rosenkavalier (El Caballero de la Rosa)

Compuesta entre 1090 y 1910.

·          Libreto: Hugo von Hofmannsthal.

·          Estrenada el 26 de Enero de 1911 en el Königliches Opernhaus de Dresden con Margarethe Siems como la Mariscala, Minnie Nast como Sofía, Eva von der Osten como Octavio, Karl Perron como el Baron Ochs n Karl Scheidemantel como Faninal, bajo la dirección de Ernst von Schuch.

 

          Personajes:

·          La Mariscala (Marschallin) - Princesa von Werdenberg ,esposa del Mariscal de Campo Principe von Werdenberg - Soprano  (Christa Ludwig, Schwarzkopf,Reining ,Te  Kanawa)

·          Conde Octavio Rofrano-llamado Quinquin, un jóven noble- -mezzo soprano (Gwyneth Jones, Ludwig, Jurinak, von Otter)

·          Baron  Ochs de Lerchenau- bajo- (Walter Berry, Edelman, Weber, Rydl)

·          Tenor (Domingo, Gueda, Dermota, Leech)

·          Herr von Faninal -comerciante recién accedido a la nobleza- baítono -( Ernest Gutsten, Wächter,Pell, Grundheber).

·          Sofía -su hija- soprano- (Lucia Popp, Stich-Randall, Gueden, Hendrichs)

·          Otros: Mariana (la dueña)-soprano- , Valzacchi (el intrigante)-tenor-, Annina (su cómplice)-soprano- , el Comisionado de Policía, el Mayordomo de la Mariscala (Mohammed), Mayordomo de Faninal, Notario, Escribano, Modista, Vendedor de animales.

Los interpretes entre paréntesis pertenecen a las siguientes versiones:

1971, Bernstein, Fil. de Viena, CBS

1956, Karajan, Orq. Filarmonica, EMI

1954, Kleiber, Fil. de Viena, DECCA

1990, Haitink, Staatskapelle Dresden, EMI

 

Otras versiones:

1933, Heger, Staatoper Berlin: Lehmann Olezewska, Schumann, Mayr, Madin

1944, Krauss, Bayerische Staatsorches.: Ursuleac, Milinkovic, Kern, Weber, Hann, Klarwein

1947, Kleiber, Orq. Teatro Colón: Bampton, Cavelti, Chevaline, List, Destal, Hermida

1950, Kempe, Saxon State, Bäumer, Lemnitz, Richter, Böhme, Lobel, Liebling

1969, Solti, Fil. Viena: Crespin, Minton, Donath Jungrwirth, Wiener, Pavarotti

1982, Karajan, Fil.Viena, Tomowa-Sintow, Baltsa, Perry, Moll, Hornik, Cole.

1990, Kleiber, Met.Orq.: Lott, von Otter, Bonney, Haugland, Hornik, Olsen.

Siendo una de las óperas de Strauss con más grabaciones merecen citarse otros detalles:

·          María Reining grabó el papel de la Mariscala 2 veces, casi con el mismo elenco (Jurinac y Gueden).

·          Schwarzkopf hizo el mismo papel en cuatro oportunidades (3 con Karajan y una con Schippers)

·          Sena Jurinac grabó el papel de Octavio en cuatro ocasiones (Kleiber en el 54, Knappertsbuch en el 55, Karajan en el 60 y nuevamente Karajan en el 64.)

·          Christa Ludwig hizo el papel de Mariscala con Bernstein en el 71 (base de este comentario) y el de Octavio con Krips en 1971.

·          El papel del Tenor, a pesar de que se limita a unos pocos instantes en el primer acto,  fue grabado entre otros por: di Stefano con Reiner en 1949, Gedda con Krajan en 1956, Wunderlich con Keilberth en 1965, Pavarotti con Solti en 1969, Placido Domingo con Bernstein en 1971, Carreras con De Waart en 1976.

·          Entre 1933 y 1990 se produjeron 30 grabaciones.

Como dijera antes, una de las versiones que se consideraron para este comentario fue la dirigida por Bernestein con la filarmónica de Viena en la Opera del Estado de esa ciudad en 1971.

En realidad, esta es una grabación realizada en el estudio Sofiensaal para recrear el enorme suceso que signicó la representación en vivo (el elenco fue el mismo).

 

Contexto general: A manera de introducción, podemos utilizar dos esquemas, ambos totalmente válidos.

 

1.       El primero, light vemos que después de tirarnos y hacernos revolcar varias veces en un sillón de psicoanálisis tras Elektra, Strauss (a los 45 años) toma la idea de Hofmannsthal para una situación mucho más liviana, que hiciera recordar tiempos pasados y felices.

2.       En el segundo, remarcamos la habilidad de Strauss en su cambio estilístico del lenguaje disonante de Elektra al cromaticismo y clásico esquema diatónica del Caballero.  Lo cierto es que indendientemente del cristal como se lo vea, este paso fue totalmente causal (leease bien, causal y no casual!). Strauss traza sus límites y fronteras cuando y donde él quiere y lo que para otros sería lógico para él no lo es tanto.  Que "natural" hubiese sido haber compuesto primero las obras más ligeras y que con el paso de los años hubiesen llegado las obras más complejas.  Sin embargo, no fue el primero ni el único de manifestarse en este sentido. El otro Richard, al que muchos sub-titulan El Primero, también construyó Tristan bajo una estructura cromática y Los Maestros Cantores con un lenguaje diatónico.   La fuente de esta ópera fue una comedia ambientada en los salones vieneses: Los Amores del Caballero de Faublas de Louvet de Couvray, pero básicamente pensado para reproducir los efectos que en el público lograba cada representación de Las Bodas de Fígaro. También sirvieron de inspiración: Monsieur de Pourceaugnac y Les Fourberies de Scapin de Moliere.   Quisiera resaltar las múltiples "coincidencias" con Fígaro:

la Condesa y la Mariscala son mujeres maduras, ·         

Cherubino y Octavio son personajes interpretados por sopranos vestidas como hombres pero que en el desarrollo de la obra tienen que "disfrazarse"  de mujeres. ·         

en las dos obras el personaje que hace de noble caballero es engañado para una cita con una aparente jovencita .    

Si nos dedicáramos a buscar analogías como lo hizo Lewis Lockwood, no tendríamos tiempo para nuestro objetivo principal.   Otra de las claras causalidades fue el objetivo efectista del Caballero: al salir de cada función, el público no tendría un personaje preferido ni comentaría el porque de los sentimientos o acciones de éste o aquél, solo silbaría las melodías. Ese era el blanco principal.   No habían pasado más de 3 semanas cuando Hofmannsthal le escribe a Strauss noticias sobre sus primeros bosquejos. Entre esas cartas, una de 1908 se refiere a la obra como "una comedia psicológica en prosa". Eso es observado muy inteligentemente por Lewis Lockwood (The Element of Time in Der Rosenkavalier) porque nos muestra al Caballero como algo más que una simple comedia. Qué es entonces?   Creo que una respuesta debería encontrarse en el leve gusto nostálgico de toda la ópera. Esto, lógicamente podría ser entendible por el público que vivió épocas inmediatamente posteriores a su estreno. Pero hoy en día......?   Bajo producción de Max Reinhard, tras el estreno en Dresden hubo que repetir la función 50 veces en un año. Se dispusieron trenes especiales que desde Berlín hacían el recorrido  para llevar el público que enloquecía función tras función.  

 

Ciudad tras ciudad  y el éxito se repetía.   Solo en la Scala, bajo la dirección de Tullio Serafin, se escucharon algunas reprobaciones en el segundo acto, porque la costumbre de  aquellos momentos era que los valses solo podían ser parte de un ballet.   Después de algunos cortes en el tercer acto (bajo la responsabilidad de Franz Schalk), el Caballero se estrenó en Berlín en noviembre de 1911 año en que se pudo ver 37 veces en Viena. Como si fuera la salida de un teatro de Broadway, se empezaron a vender cigarrillos y bebidas alcohólicas con el nombre de Caballero de la Rosa.   En 1913 pasa a Londres y de ahí, el mismo año a New York. Como las críticas son eso......es decir, críticas, es lógico encontrar comentarios de la más variada índole. Para Eric Blom, El Caballero fue la última gran obra de Strauss, mientras que un poco más ácido Cecil Gray escribía  "...la música de Strauss después del Caballero ha caído en una gradual degradación como expresión de una definitiva extinción del genio creativo de su autor".  

 

Después de recoger las opiniones de diversas personas sobre su impresión directa (no elaborada) del Caballero de la Rosa, me hallé con:

·          "un divertimento fenomenal"

·          "una cursilería divertida"

·          "una lección de música"

·          "un pretexto para mostrar a tres sopranos fabulosas"

etc, etc.

 

Siendo tan amplia la gama de manifestaciones, me autocuestioné algunos asuntos que quisiera compartir con usted:

1.       Cuál es el Strauss que buscamos o preferimos, éste, con una copa de champagne y en todo es alegría, la "decadencia" de Salomé o los laberintos de Elektra?.

2.       Pensamos o no en los motivos de elegir una soprano para el papel de Octavio? (MichaelKennedy piensa que es un descendiente de Cherubino)

3.       Cómo ubicar la sucesión de melodías y valses en nuestro convulsionado mundo? 

Trate de imaginarme tecleando en mi computadora portátil mientras los diversos momentos del Caballero me penetran por la piel. Estaba preparado para buscar respuestas a cada una de esos cuestionamiento, pero finalmente me decidió........: como sucederá luego con Ariadna en Naxos, solo me preparo para la MUSICA!!.

 

Contexto musical.

 Acto I:

Es extraño, pero este acto tendría que comenzarse con el final; en fin, solo se paladea lo que primero se mastica.  Conoceremos en no mas de 20 minutos a casi todos los personajes. Viena, durante el reinado de María Teresa (mediados del siglo XVIII). Un preludio apasionado abre el telón. Son 4 minutos que se abren con compases que escucharemos varias veces durante y al final de la obra. Las trompas nos sorprenden con sonidos no escuchados antes (por lo menos fuera de Strauss) y que un amigo definió como"elefantes enojados"!. El estilo, o quizás la atmósfera nos suena familiar y si buscamos con tranquilidad hallaremos el primo lejano en las cuerdas y trompetas de la obertura de Don Juan!. El boudoir de la Mariscala con los primeros rayos del día. A la izquierda, una gran cama (lógicamente estilo siglo XVIII) con un biombo de 3 hojas que la separa de la pared posterior. El decorado es pesado y no hay muchos muebles. Una sola puerta y algunos espejos. Sobre la cama yacen la Mariscla y Octavio, un joven de 17 años, después de haber pasado la noche juntos. Por una ventana entreabierta se oye el cantar de los pájaros. Se suceden  algunas de las melodias que serán la base de la ópera y nos imaginamos cuando estén en las gargantas y bocas de los intérpretes (Wie du warst! Wie du bist!), pero no espere hallar entre ellas los famosos y ansiados valses con los que recién nos encontraremos en el segundo acto totalmente desarrollados. La siguiente banda es abierta por las flautas en agudo remedando pájaros en el alba. En el diálogo entre Octavio y la Mariscala, el primero se lleva la mayor cantidad de letra, lamentándose por tener que compartir a su amada con el mundo durante el día. Interrumpe brevemente un niño lacayo (Mohamed) portando una jarra con chocolate. Los ricos y chillones colores de su ropa ponen de buen ambiente al público que en general eleva un leve murmullo. En dos oportunidades se asoma una melodía recordada, pero aún no explotamos; asoma el primer vals. El meloso diálogo continúa . Octavio se alegra que el marido de la Mariscala se encuentre cazando osos en los bosques de Croacia pero rápidamente cambia su cara cuando ella le cuenta que soño con él. Para el lector gustoso de las analogías,  recuerden el dúo de Pamina y Papageno sobre "la harmonía de la amistad" en la Flauta Mágica (Könnte jeder brave Mann Solche Glöckchen finden,etc.etc.)

Ruidos desde el exterior del dormitorio le hacen pensar a ella que su marido anticipó su vuelta. Octavio trata de escapar, pero ella le advierte la falta de tiempo. Esbozo del segundo vals. Escondido tras la cama, Octavio oye la voz del mayordomo anunciando la llegada del primo de la Mariscala, el Barón Ochs. Aquella, aliviada llama a su amante por su sobre nombre Quinquin, tranquilizándolo. Como las voces ahora son más fuertes y la amenza de la vuelta del marido de su amada se renueva, Octavio se oculta detrás del biombo y  se disfraza como sirvienta. A los pocos minutos tenemos un proyecto breve y en borrado de dos valses que despues serán algunas de las melodías que silbaremos durante las próximas semanas.

Hace su aparición el Barón Ochs en medio de un ambiente solemne 

-Selbstverständlich empfängt micnb Ihre Gnade

(Por su puesto, su Alteza me recibirá).

Su diálogo con la Mariscala es acompañado por nuevos fragmentos de valses, mientras esta le presenta a su "sirvienta" bajo el nombre de Mariandela:  

Meine Kammerzofe

(Mi ayuda de cámara..)

 

 y lo invita a compartir el desayuno. Al hacerle una seña a Octavio (alias Mariandela)  para que se vaya, el Barón mal intepreta la acción  y  fija su atención en "ella". La Mariscala la ha presentado como una sobrina suya, pero no el Barón no parece prestarle demasiado atención a sus palabras. Sus ojos se fijan en Mariandela y no cesa dejar de alabar su belleza. No es fundamental que se prenda del texto, solo preste atención a los proyectos musicales que Strauss nos presenta a la manera de un boceto o bosquejo preliminar. El Barón le recuerda a la Mariscala que le envió una carta anunciándole su compromiso con Sofía Faninal y que en esa misma carta le solicitaba sus consejos y ayuda. Tocándole suavemente la mano a  Mariandela, el Barón le dice si alguna vez había tenido una cena en privado con un caballero

 

Hat Sie schon einmal mit einem Kavalier im tete-a-tete zu Abend gegessen?

El fondo son más efectos que melodías. Bien puede ser el momento de un breve descanso. En la banda siguiente  los tres personajes  nos abren los ojos con el asomo de un vals a los dos minutos. Es breve y precede a un monólogo de Ochs. Se le une la Mariscala por algunos segundos. La orquesta hace amagos pero parece no animarse para lanzarse, incluso con un tercer vals. Vuelve el leimotive del comienzo de la Introducción. Todo en cuenta-gotas. Octavio ve la oportunidad al comienzo del siguiente segmento: volveré en seguida

( Komm'glei).

Pronto, todo el escenario se mueve por la entrada de nuevos personajes. Dos sirvientes, el tenedor de libros, un vendedor de animales, 3 huérfanas, un flautista, un tenor italiano y ya no recuerdo cuantos más!. Hasta figura un intrigante (Valzacchi) que promete revelaciones sobre la aristocracia. Un flautista prepara el ambiente para el canto del tenor : Di rigori armato il seno -sugiero repasar la lista de los "famosos" que han pasado por este segmento en el item anterior sobre Contexto General.

Esta breve aria ha sido blanco de varios ensayos y reflexiones. Del Mar la describe como una "cruel e inteligente caricatura de un aria operística italiana". Que es un caricatura no hay duda alguna  y de la inteligencia puesta en su construcción,.... bueno, dependerá del ángulo desde donde se la mire; pero con el adjetivo cruel no estoy de acuerdo en absoluto. Pienso más bien en el momento como una ironía y pasatiempo que una burla. Lo que sí me llama la atención es la exageración del fragmento.

Al respecto, Reinhold Schlötterer comenta que tal exageración está centrada en que Strauss pasa la característica de espressivo a la orquesta, cuando normalmente está en la boca del tenor. En fin, demasiada divagación para algo tan poco importante.

El diálogo del Barón con el abogado sobre detalles de la dote que recibirá interrumpe el canto del tenor, pero éste lo retoma cortando los argumentos. Un grito del Barón apura la despedida del cantante junto al flautista. Con mayor tranquilidad, Ochs renta los servicios de Valzacchi y Annina para arreglar un encuentra con "Mariandela". Después que Valzacchi vuelve a insistir con sus "chimentos", el Barón muestra una caja de joyas en cuyo interior está la rosa de plata.

Esuchamos el leimotive correspondiente, usualmente conocido como "el momento de la presentación"; son unos compases breves pero musicalmente esenciales para la obra. El Barón le solicita a la Mariscala que envie a su ayuda de cámara (Mariandela) con la rosa a su novia Sofía según una antigua costumbre. La Mariscala le contesta que no es posible, pero que  Octavio la llevará (no se hace mucha mención a como el nombre de Octavio entra en juego).

Con una reverencia el Barón y el resto del "circo veneciano" se retiran del salón. Ahí va él, criatura arrogante y miserable  (Da geht er hin , der aufgeblasene schlechte Kerl) es realmente el comienzo musical de la obra (a excepción de la introducción). Duo entre la Mariscala y Octavio que continua hasta fin de este primer acto.

Un toque melancólico es dado por la Mariscala cuando con sus manos en la cabeza de Octavio dice:

Die Zeit im Grunde, Quinquin, die Zeit, die ändert doch nichts an den Sachen (El tiempo, realmente no cambia nada Quintin. El tiempo es una cosa extraña).

Está tratando de desalentar los sentimientos de Octavio en base a la diferencias de edades y a mi gusto es la instancia musical tope de este acto aunque de un tono diferente a lo que vendrá. Cuando más estamos concentrados en la melodía, 4 lacayos irrumpen en la escena y nos mueven la estantería .

Por suerte, la Mariscala se compadece de nosotros y nos regla unos últimos instantes de gloria: Das da trag' (Tráiganme eso). Después que Octavio se va, ella le dá la caja con la rosa a su criado Mohammed con indicación de alcanzarlo y entregársela. Sola, la Mariscalina se sienta y con un espejo en su mano reflexiona sobre el paso del tiempo (Da geht er hin). Recuerda cuando era una niña ("fresca como de convento") y la velocidad del paso de los años; ahora como una "alte Frau" de 35 años ella es testigo forzosa de su propio envejecimiento:

Wie marcht denn das der liebe Gott? Wo ich doch immer die gleiche bin. Und wenn er's schon so mache muss, warum lasst er mich denn zuschau'n dabe, mit gar so karem Sinn? ...............................

En realidad, este tema de la edad atormentaba  a la Mariscala desde un comienzo. Mientras desayunaba con Octavio le advertía con sabiduría: "todo pasa a su debido tiempo". El violín hacia el final cierra el telón con categoría y alta fineza (leimotive general) mientras que la Mariscala continúa absorta en sus pensamientos, con lágrimas que le corren por sus mejillas.

Esta imagen reflexiva de la soprano, con un espejo en su mano, la volveremos a paladear en Capriccio (aunque con un espejo de tamaño más grande)  

Un interesante antecedente histórico musical es el lied Ich scwebe wie auf Engelsschwinge o48, compuesto en 1900 bajo texto de Karl Henckell, con estructura de vals-canción:  

Ich schwebe wie auf Engelsschwingen, Die Erde kaum berührt mein Fuß ........................................

Sin embargo, si con alas de ángeles mis pies tocaran el piso ............................

Acto II

Un gran  salón de recepciones  en la casa de la familia Faninal. Gran movimiento orquestal que contrasta con el intimismo del final del primer acto. Es una fuerte introducción de 2 minutos Los sirvientes corren gritando "Rofrano, Rofrano"  preparándose para el arrivo del Caballero de la Rosa (Octavio) mientras que el dueño de casa lista los beneficios que le acarrearán el matrimonio de su hija Sofía con el Barón Ochs. El mayordomo le recuerda que siguiendo las costumbres, él no debería estar presente en el momento que llegue el portador de la Rosa.

Sofía se presenta con : In dieser feirliche Stunde der Prüfung (En esta hora de prueba suprema) .

Es la presentación en sociedad de uno de los temas principales en forma completa. La estructura parece tener un cierre con bombos y platillo, pero no. Segundo motivo principal completo.

Strauss quiere mostrarnos todo su arsenal de golpe. Por favor,  concentración y deje abiertos sus poros al máximo. La llegada de Octavio es anunciada por Marianne (algo así como la chaperona), quien describe dos carruajes, el primero sin pasajero y el segundo portando al Rosenkavalier.  

Octavio: Mir ist die Ehre widerfahren (Tengo el honor de presentarle). El joven, vestido con ropajes muy ornamentados,  presenta la Rosa a Sofía.  Dúo de sopranos que constituye uno de los pasajes más bellos de la ópera! (paradójicamente es un dúo de amor)

Al golpe bajo se agrega Sophie: Wie himmlische, nicht irdishe, wie Rosen vom hochheiligen Paradies (Como una rosa divina y no de la tierra. Como una rosa del paraiso sagrado)

Finalizó la banda...?.

Bien, puede detener el disco y reescuchar las 2 anteriores. Luego guárdelas en su caja de tesoros espirituales dejando suficiente espacio para lo siguiente!.

A todo esto Sofía recibió la rosa y se la dio a Mariana (pero...es realmente importante esto al lado de lo que acabamos de oir??). Ich kenn'Ihn shon recht wohl, mon cousin! (Yo ya te conozco muy bien querida sobrina!) .

Continua el dúo de acercamiento entre Octavio y Sofía con el asombro del primero al oir que ésta pronuncia su sobrenombre (Quinquin). Sus sentimientos se mezclan y su aturdimiento es manifiesto. La belleza de Sofía lo apabulla.

Súbitamente el diálogo amoro es interrumpido por compases marciales que nos adelantan la llegada de Faninal con el Baron Ochs y sus sirvientes. Se abre una puerta y todos se paran. La marcha antes pre-anunciada se desarrolla íntegramente como acompañamiento de los recién llegados. Es el tema del Barón.

Sigue un diálogo animado entre el Barón, Sofía (su prometida- en teoría-)y el padre de ella (Faninal). El barón besa a Sofía y elogia su apariencia. Ella le desagrada su manera vulgar de comportarse. Ochs encuentra a Octavio parecido a cierta joven sirvienta, no dándole importancia al hecho:

Ist gar zum Staunen, wie der junjge Her jamand Gewissem ähnlich sieht. (Es sorprendente como este joven caballero me hace recordar a alguien más).

Ochs trata de llevar a Sofía hacia sus rodillas, por lo que ésta estalla: "Ningún hombre jamás me había hablado de este modo!" Ochs le responde que a la noche ella descubriría quien es y a diferencia del acto anterior, en el que tuvimos que esperar la escena final para encontrarnos con nuestro Richard, ahora la música nos envuelve continuamente en un sube y baja , por suerte, interminable. Mucha pero mucha atención porque antes de transcurridos 5 minutos comienza a desarrollarse uno de los grandes valses:  

Mit mir, mit mir keine Kammer dir zu klein, ohne mich, ohne mich jeder Tag dir so bang, mit mir, mit mir keine Nacht dir zu lang (Con mí, con mí, ningún sitio será pequeño para ti; sin mí, sin mí todos tus días serán solitarios. Con mí, con mí, ninguna noche será suficientemente larga para ti).

Quiero confesar ahora una rara sensación cuando hallé que este vals es plagio del escrito por Josef Strauss (hermano de Johann)  con el nombre: Dynamiden -op.73- y que hasta donde yo pude consultar, nunca Richard lo reconoció.  También confieso que lo superé rápidamente y espero que a usted lector le pase lo mismo (es decir, minimizar el hecho).

Sigamos con la acción...... Mientras canta Ochs, se acerca lentamente hasta quedarse a centímetros de Sofía, pero ésta rechaza al Barón con un empujón. El Barón se retira junto al notario , y al pasar junto a Octavio le dice que  no vería de  mal agrado que filtree con Sofía. Si bien  ella le pertenece y es intocable, sería de utilidad un toque urbano extra, como si fuese un caballo sin entrenar

Hab'nichts dawider, wenn Du ihr möchtest Augerl machen, Vetter, jetzt oder künfitig hin. Ist noch ein rechter Rührnichtan. Betracht's als förderlich, je mehr sie degourdierte wird. Ist wie bgei einem jungen ungerittnen Pferd.

Octavio está por estallar; para colmo Faninal se había dirigido  hacia el Barón como yerno! Se desconcentran bajo el tema marcial del Barón, aunque en un pianissimo marcado. Quedan Sofía, Octavio y algunos compases del tema principal. Este le pregunta a la jóven si realmente pensaba casarse con esa "criatura" recibiendo la respuesta que esperaba:

"No, por todo el mundo!".

Octavio, feliz por la respuesta pretende avanzar pero lo intimida la presencia de la chaperona Marianne. Bajo influjo del alcohol, los sirvientes y lacayos arman una pequeña bacanal con persecuciones y gritos femeninos por doquier, motivo por el  que Marianne salga de la habitación para averiguar los pormenores. Ahora, realmente solos, la joven pareja comienza a comunicarse con mayor fluidez:  

Octavio, besándole una mano:

Mit Ihren Augen voll Tränen kommt  Sie zu mir, damit Sie sich beklagt (Ven a mí llena de lágrimas y cuéntame tus problemas) Sofía: Ich möchte mich bei Ihm verstecken und nichts mehr wissen von der Welt (Quisiera que me escondas y hagas que todos se olviden de mí en el mundo).

Strauss los rodea de un halo musical. El tema principal es susurrado por las cuerdas bajo sordina. Es en realidad un trío: 2 voces y los instrumentos. Pico musical de altísimo voltaje! No sabe la pareja  que su amor está siendo contemplado por Valzacchi y Anninna; estos saltan , y rompen el abrazo de los jóvenes . La música acompaña la acción con acordes violentos. Los intrigantes llaman al Baron von Lerchenau. Cuando éste ingresa, el silencio pesa. Octavio trata infructuosamente de comenzar una oración para explicar la situación. El Barón lo interrumpe constantemente y su expresión es más de asombro que de enojo, felicitando a Octavio por desempeñarse tan efectiva y rápidamente con el "trabajo" que le había encargado. Octavio trata de animar a Sofía para que le confiese al Barón sus verdaderos sentimientos.

Sus nervios no le permiten estructuras sus ideas y finalmente  ensaya una explosiva frase: La Señorita Sofía, para ir al punto, no lo quiere (Die Fräulein, kurz und gut, die Fräulein mag Ihn nicht).  

El Barón hace case omiso, señalando que ya habrá tiempo para que aprenda a quererlo Sei Er da ausser Sorg'. Wird shon lernen mich mögen

Sofía se niega a ir con el Barón y Octavio trata de explicarle que ella ya no quiere casarse con él. El Barón insiste, Sofía se niega una y otra vez y Octavio se enfurece cada vez más. Ella se refugia detrás de Octavio. El Barón lanza un fuerte silbido. Entran sus sirvientes y con su ayuda trata de arrastrar a Sofía. Octavio empuña su espada y es retenido por los sirvientes del Barón. Ante el asombro de éste, especialmente porque toda la escena se desarrolla ante los ojos de Sofía, la espada lo hiere levemente en un brazo. El Barón  acusa a Octavio de asesino con gritos desgarrantes. Clama por un médico para detener el sangrado de la herida (que casi no existe), pero pronto extiende sus gritos para que acuda la policía. Aparecen todos los servidores de la casa, no entendiendo bien quien había sido el agresor ni quien el herido. Pasajes en donde indudablemente predomina los sucesos. La música ambienta; hay que abstraerse por completo de los hechos para atender a la orquestación. Surge Faninal pretendiendo gran aflicción y pena por su potencial futuro yerno. Aparecen de fondo los compases del tema del Barón en tono menor. Octavio muestra ante él su arrepentimiento. Acto seguido le confiesa su amor por su hija. Faninal está desecho. Todo su progreso económico estaba centrado en ese matrimonio. Después que un médico certifica lo insignificante de la herida del Barón, Octavio comienza a irse pero antes pretende hablar unas pocas palabras con Sofía. Faninal , recuperado de su confusión inicial, trata de forzar a Sofía para sacarla en un carruaje. Ella amenaza con saltar del carro Las amenazas se suceden entre padre e hija. Mientras que Faninal no cede agitando a Sofía con conventos y prisiones, Mariana trata de apartar a la joven.

Finalmente quedan en la habitación el Barón con sus sirvientes. Aquél yace entre lamentos por su suerte y amenazas hacia Octavio: Da lieg' ich! (Aquí estoy!). Escuchen los bajos y las exclamaciones del Barón creyendo estar bajo la influencia del Diablo.

Con un poco de alcohol el humo va cambiando paulatinamente. Solicita que lo lleven a su cama para descansar: Ohne mich, ohne mich, jeder Tag dir zu bang, mit mir, mit mir keine Nacht dir zu lang.   El tema-vals de este acto vuelve a hacernos mover los pies al compás, mientras nuestra boca dibuja una sonrisa de todo bien, todo bien....

Por desgracia al Barón se le ocurre pegar un grito que corta momentáneamente el encanto. Ayuda y mucho Anina (la amiga de Valzacchi) con:

Herr Kavalier! Den morgigen Abend hätt' i frei (Estimado señor! Mañana a la noche estaré libre!).

El vals de los violines nos devuelve el encanto perdido. Es este otro de los momentos musicales para atesorar (recuerda donde guardó su caja especial?)!. Sube el espíritu vienés. Entre el Barón y Anina, Strauss arma un strudel exquisito!!

Estamos bailando aunque sigamos sentados en nuestro living.

El ritmo se ralentiza para hacernos gozar más.

ES EL RITMO JUSTO.

Marque esta banda para repetirla luego. Fácil, es la última del segundo acto y si recordamos lo sucedido hacia el final del primero veremos que Strauss sigue jugando con nosotros haciéndonos desear en los principios, mostrándonos algo de publicidad al promediar cada parte y finalmente estremecernos en los finales. Es interesante remarcar la gigantesca diferencia que existe aparentemente en este especie de Disneylandia vienés con la atonalidad (también aparente) de Elektra. Sin embargo,  gran parte del vals principal había estado preparado  para algunas escenas tanto de Elektra como de Salomé.    

Acto III

Comienza con un preludio orquestal de algo menos de 7 minutos, descrito por el propio Strauss como Einleitung un Pantomime (Introducción y Pantomima).

Esta vez, el sitio es un cuarto sencillo con una cama cubierta por cortinados. Si bien hay varios candelabros, solo una vela está encendida en cada uno. Apenas podemos distinguir detalle. Octavio, Anina y Valzacchi preparan el ambiente para darle un susto al  Barón (ver detalles cuando se describe la estructura teatral). Incluso esconden personas en puertas-trampas del piso. Ensayan la forma en que se desarrollará la broma-susto. Ingresa el Barón que examina el cuarto, prestando especial interés a la cama El fondo musical toma la estructura de un scherzo mendelssohniano. Cuerdas en pizzicato con flautas y clarinetes. Pícolos saltarines. Poca percusión.

Perfecta ambientación para lo que sucede en el escenario. Casualmente se intercala el tema principal sin que el scherzo se interrumpa, incluso cuando aquél sobresale por el tutti orquestal. Tres golpes de timbal hacen retornar la música a lo liviano y rápido. Es un verdadero divertimento, en donde no faltan algunos compases de valses.

Casi al final, los vientos hacen trinos agudos mientras que una tenue melodía de fondo proviene de un baile cuyos compases se filtran por una de las ventanas de la habitación. El movimiento prosigue en el escenario, la orquesta lo acompaña. El Barón pregunta por los detalles de la cita. El vino será la herramienta de Octavio para prepararlo para el susto final.

Octavio: Nein,nein,nein,nein! I trink' kein Wein. (No,no,no,no. Yo no bebo vino!).

Continúa la seguidilla de valses con el Barón: Ach, lass Sie schon einmal das fade Wort! (Olvidate de ese sin-sentido de una vez por todas)   y sigue aumentando nuestra colección vienesa.

Comienzan a desarrollarse los trucos preparados para asustar al Barón. Nuevamente se escucha música danzante desde la ventana abierta.....es nuestro tema-vals bajando de las nevadas cumbres de Sazlburgo.... o del lugar que el lector prefiera!!

Sin casi interrupción, Octavio nos presenta el cuarto vals con su mano entre las del Baron: Es is ja eh als eins (Es todo en vano...)

Vemos que Octavio solloza pero ahora ya importa poco el diálogo.

Las "visiones" de personas que aparecen y desaparecen confunden y atemorizan al Barón. La música cambia por segundos, intercalándose compases danzantes con distonias y campanillas. Pero la tortura del Barón prosigue. Surge Anina reclamando ser la esposa del Barón mientras que Octavio finge estar asustado por el embrujamiento del cuarto. Luego, también aparecen 4 niños señalándolo como su padre!. Por suerte la pausa que significa la música incidental nos permite gozar con el momento teatral. Nadie falta en el escenario, incluyendo la policía, el dueño del sitio y todos nuestros amigos. No hay acusación hacia el Barón que falte, incluyendo el de seductor de menores, abandono de familia, etc, etc.

Solo Faninal parece al principio ser un salvavidas para el desolado Barón.

Finalmente, nadie queda del lado de nuestro  burlado héroe. Este consigue recuperar su peluquín perdido en la refriega y se lo acomoda frente a un  espejo. Cuando cree que está todo más tranquilo pretende pagar sus deudas e irse. Lo impide el Comisionado de Policía. La ropa de Mariandela se observa en una silla, mientras que Octavio asoma la cara entre las cortinas que rodean a la cama. La confusión crece rápidamente y de la misma forma se aborta cuando aparece la Mariscala con sus sirvientes. La música se adapta a los ceremoniosos saludos  y excusas del Barón agregándose algunos compases del leimotive de la Emperatriz. Ella corta bruscamente los argumentos del Barón: Lass' Er nur gut sein und verschwind' Er auf  eins zwei! (Ahora, sea bueno y desaparezca, uno, dos!) .   El clima se apacigua y las explicaciones son tomadas por la Mariscala como una mascarada vienesa (Is wine wienerische Maskerad'....).

El Barón comienza a entender el intríngulis Octavio-Mariandela. Para nosotros, lo más importante es que el oboe retoma el tema de la Mariscala, cantado bajo sordina por las cuerdas y recordado en el fondo por una trompa aún más pianissimo. Es breve. Todo mientras que se abre el telón ante los ojos del Barón. Volvemos a escuchar los encantadores compases de la marcha del desdichado seguido por el 5to. vals.

Si está prestando atención al monólogo del Barón, repita luego el segmento focalizando la música solamente.

La Mariscala insiste para que el todo el embrollo termine de una vez:   Ist halt vorbei! (Todo terminó!) El Barón decide irse. Sus palabras hacen estallar al vals central en una explosión máxima. El compás marcado con los timbales es el de nuestros pies!. Las trompas cantan y cantan (también los actores)!. Sofía le pone letras a la pegajosa melodía: Mein Gott, es war nicht mehr als eine Farce! (Mi Dios! Todo fue solo una farza!).

Me proyecto tiempo atrás a una función del Teatro Colón . Esrtoy sentado en una butaca en la segunda fila de cazuela. Mis ojos se trasladan del escenario a mis vecinos inmediatos y prácticamente no hay nadie que no esté con una sonrisa en sus caras. Queriendo compartir el momento, muchos se toman de las manos. Hay paz y no importa que solo sea por minutos. Nadie quiere romper el encanto entre Octavio , la Mariscala y Sofía

Le sugiero que no interrumpa el disco en las estas tres últimas bandas. Amordace al perro y desconecte todo lo que pueda distraer. Seguirá todo con: Marie Theres'!...Hab'mirs gelobt (María Teresa....Me prometí amarlo) y : Ist ein Traum, kann nicht wirklich sein, dass wir zwei beieinander sein, beieinand'für alle Zeit und Ewigket! (Es un sueño. No puede ser real que nosotros dos estemos juntos, ahora y para siempre!).

Confieso que a diferencia de otras óperas, estoy comparando el impacto de la versión de Bernstein con la de Karajan del 56. Lucia Popp y Christa Ludwig por un lado y Schwarzkopf y nuevamente Ludwig por el otro (pero ahora como Octavio). Pero también me imagino a Lotte Lehmann, Lisa Della Casa, Sena Jurinac, Irmagard Seefried....!!!!! Más que nunca se puede sentir la sensualidad que Strauss estructura en sus sopranos. La vitalidad es constante. Uno espera algún respiro, pero Strauss no tiene piedad de nosotros. Al escuchar por tercer vez consecutiva el trío final dudamos que pueda existir algo de semejante ; son 20 minutos que no soportan adjetivo calificativo.

Podremos escucharlo por 3 sopranos o bien 2 sopranos y una mezzo soprano La Mariscala sale por una puerta lateral. Después de un abrazo, la joven pareja también se va. Tras una breve pausa, surge Mohamed portando un candelabro. Toma un pañuelo que había dejado caer Sofía y sale para que el telón caiga.

Contexto teatral.  

Acto I: La acción sucede en Viena, en donde la esposa del Mariscal de Campo Werdenberg  llamada la Mariscala , ha pasado la noche en su dormitorio con un joven de 17 años, Octavio. Al oir voces que se acercan al dormitorio, Octavio se disfraza de sirvienta bajo el nombre de Mariandela, una sobrina de Werdenberg. Llega el Barón Ochs (en alemán significa "buey"), quien solicita a la Mariscala lo ayude a escoger un Caballero (de la Rosa) para presentarle una rosa de plata a su novia, Sofía von Faninal de acuerdo a las costumbres de la época.   Cuando Octavio, bajo el disfraz de Mariandela, pretende irse es observado por el Barón quien la valora como más bonita que Sofía. Octavio recupera sus ropas y vuelve al diálogo con la Mariscala. Ella trata de desalentarlo en su relación aduciendo que la diferencia de edades resultará muy perjudicial para ambos. Cuando aquel se retira, ella envía la rosa tras él.  

Acto II: La casa de la familia Faninal en donde la dueña Mariana y Sofía esperan la presentación de la rosa de plata. Cuando Octavio llega, se dispara un amor a primera vista con Sofía. Fuera de sí, el Baron Ochs agrede de palabra a Octavio quien demanda una reparación por los insultos En el duelo, el Barón es herido levemente. Por su parte, el padre de Sofía lo amenza con enviarla a un convento si ella no se casa con Ochs.   En su desesperación por recuperar a Sofía, Octavio engaña a Ochs para una cita con "Mariandela".  

Acto III: Octavio prepara una habitación con diversas trampas y trucos para asustar al Barón en su falsa cita. Dentro del plan incluye la llegada de una mujer misteriosa que demanda ser la mujer del Ochs con el que dice han tenido un hijo. El Barón llama a la policía y con ellos arriban casi todos los demás integrantes de la trama.   La Mariscala aclara todo el embrollo y permite que Octavio y Sofía continuen con su amor.