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Extraido y editado de Hispavista
Operas
La ópera seria, tal como Alessandro Scarlatti la había dejado, quedó presa en sus propias convenciones. Era necesaria una reforma: de no ser así se corría el riesgo de que esta forma artística desapareciera. Esta reforma hubiera surgido mucho antes de no haber sido disipada esta crisis por el genio Händel, que mantuvo vivo el viejo estilo durante algunos años. El reformador no fue italiano sino alemán, tomado como el segundo fundador de la ópera. Gracias a sus viajes y a su agudeza, Gluck supo ver los signos de los tiempos y la tendencia hacia los claros perfiles del arte clásico.
Sin embargo, debo reconocer que el alcance directo de la reforma de la ópera propuesta por Gluck tampoco ha sido excesivo. Ejerció una notable influencia sobre el joven Mozart, sobre todo en Idomeneo re di Creta, en algunos compositores como Luigi Cherubini (1760-1842), Gasparo Spontini (1775-1851) y Antonio Salieri (1750-1825). Debemos considerar al alemán como autor cumbre de la denominada ópera seria, genero que, sin embargo, no logró salvarlo de una muerte segura.
La sobriedad en el tratamiento de las voces, en una época en la que todavía predominaba la ornamentación barroca de las arias, es la característica que distingue a Gluck de sus contemporáneos. Para él lo importante era que la ópera transmitiera la grandeza del drama, asociada a un texto que tuviera concisión y sentido teatral, para lo que era preciso no sólo reducir los excesos vocales, sino también adoptar un patrón escénico en el que sólo se desarrollaran escenas de gran efecto dramático y esenciales en la obra. Es ilustrativa en este sentido la drástica simplificación que se opera en el Orfeo ed Euidice de Gluck y Calzabigi, comparado con el Orfeo pre-barroco de Monteverdi y Striggio.
Para realzar el dramatismo escénico Gluck adopta un principio que, obvio en la actualidad, fue revolucionario en su época: la ornamentación vocal sólo puede justificarse por una situación dramática especial; de otro modo, la música tiene que acercarse a la declamación y a la expresividad. Así, cuando Orfeo trata de dominar a las furias en el Averno canta acompañándose de la lira con frases de gran brillantez, pero en sus lamentos íntimos del primer acto lo que domina es la contenci6n y la linealidad de las frases. La intervención del coro es esencial para dar al drama solemnidad y carácter colectivo; además, suele incorporar a la acci6n un ceremonial ficticio pero sugestivo que permite al espectador imaginar el mundo clásico de un modo real.
En el prefacio a la edición impresa de la que fue otro de sus grandes éxitos operísticos, Alceste, el alemán dejó constancia escrita de lo que serían los fundamentos estéticos de la reforma dramático-musical por él llevada a cabo: "restringir la música a su verdadera función de servir a la poesía por medio de la expresión" y poner el mayor empeño en "alcanzar una hermosa sencillez".
Gluck introdujo en la ópera, además, una orquestación basada en las cuatro partes de la cuerda, dando a los instrumentos de viento una presencia de mayor relieve en el conjunto; utilizando el oboe como instrumento de carácter patético para subrayar los estados anímicos de los personajes, e introduciendo el chalumeau, precursor del clarinete, para enriquecer el clima orquestal. El clímax del estilo Gluckiano se halla en su Iphigénie en Tauride, donde se alcanza la máxima concentraci6n dramática con recursos como el enlace entre obertura y acción (algo que ya ocurría en la anterior Iphigénie y en Alceste), la alternancia entre coro y solistas, el uso de esquemas rítmicos diversos para diferenciar a los escitas de los griegos (con el célebre y breve ballet de los escitas como punto culminante), un certero sentido dramático en la creaci6n de la escena del sueño de Oreste, un ritual escénico importante (ceremonia fúnebre de Iphigénie en honor de sus familiares) y el dramatismo otorgado a las voces principales, sobre todo la de Iphigénie.
A continuación proporciono un listado de todas las óperas de Gluck ordenadas cronológicamente. Señalo con el signo [] las que considero como obras maestras. Y con el signo [
] las obras destacables aunque no imprescindibles.
OBRAS DEL PERÍODO ANTERIOR A LA REFORMA
Artaserse (1741) Libreto de Metastasio.
Demetrio (Cleonice) (1742) Libr. Metastasio.
Demofoonte (1743) Libr. Metastasio
Arsace (en colaboración con Lampugnani, 1743)
Il Tigrane (1743) Libr. Silvane según la obra de Goldoni.
La Sofonisba (1744) Libr. Silvane y Metastasio.
Ipermestra (1744) Libr. Metastasio.
Poro (1744) Libr. Metastasio.
Ippolito (1745) Libr. Corio
La caduta de' giganti (1746) Libr Vanneschi
Artemene (1746) Libr Vanneschi según la obra de Vitturi
Le nozze di Ercole e d'Ebe (1747)
La Semiramide riconosciuta (1748) Libr Metastasio
La contesa dei numi (1749) Libr Metastasio
Ezio (1750) Libr. Metastasio
Issipile (1752) Libr. Metastasio
La clemenza di Tito (1752) Libr. Metastasio
Le cinesi (1754) Libr. Metastasio
La danza (1755) Libr. Metastasio
L'innocenza giustificata (1755) Libr. Durazzo y Metastasio
Antigono (1756) Libr. Metastasio
ll re pastore (1756) Libr. Metastasio
OBRAS FRANCESAS EN VIENA
La Fausse esclave (1758) Libr. Anseaume y Marcouville.
L'Isle de Merlin (1758) Libr. Anseaume
La Cythere assiégée (1759) Libr. Favar
Le Diable d'quatre (1759) Libr. Sedaine
L'Arbre enchanté (1759) Libr. Moline
L’Ivrogne corrigé (1760) Libr. Anseaume y Sarterre
Tetide (1760) Libr. Migliavacca
Le Cadi dupé (1761) Libr. Le Monnier
OBRAS PERTENECIENTES A LA REFORMA (1)
Orfeo ed Euridice (1762) Libr. Ranieri Calazabigi
ll trionfo di Clelia (1763) Libr. Meatastasio
La Rencontre imprévue (1764) Libr Dancourt
ll Parnaso confuso (1765) Libr. Metastasio
Il Telemaco ossia L'isola di Circe (1765) Libr. Coltellini
La corona (1765, no estrenada en vida de Gluck), Libr. Metastasio
ll prologo (1767) Libr. Rosso
Alceste (1767) Libr. Ranieri Calzabigi Libr. Ranieri Calzabigi
Le Festi d'Apollo (1769) Libr. Frugoni y Calzabigi
Paride ed Elena (1770) Libr. Calzabigi
Iphigénie en Aulide (1774) Libr. L. du Roullet, según la obra de Racine.
Orphée (versión francesa de su Orfeo ed Euridice, París, 1774)
Alceste (versión francesa de su ópera Alceste, París, 1776)
Armide (1777) Libr. Quinault
Iphigénie en Tauride (1779) Libr de Guillard y L. du Roullet
Echo et Marcisse (1779) Libr. von Tschurdi
Nota (1) Las óperas: ll trionfo di Clelia (1763), La Rencontre imprévue (1764), ll Parnaso confuso (1765), Il Telemaco ossia L'isola di Circe (1765), La corona (1765) y ll prologo (1767) no podrían considerarse estrictamente como pertencientes a la reforma.