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Por Edgardo Beck
Ópera en dos actos.
Libreto: Hugo von Hofmannsthal.
Estrenada en Junio de 1928 en el Sächsische Staatsoper de Dresden con: - - Elisabeth Rethberg como Helena, - Curt Taucher como Menelao, - Maria Rajdl como Aithra, - Friedrich Plaschke como Altair y- Helene Jung como La Ostra que todo-lo sabe, bajo la dirección de Fritz Busch.
Personajes:
· Helena - soprano- (Leonie Rysanek, Ursuleac, Jones)
· Aithra - soprano- (Annelies Kupper,-, Hendricks)
· Menelao -tenor- (Bernd Aldenhoff, Volker, Kastu)
· Hermione, su hijo -soprano-
· Altair -barítono- (Hermann Uhde, Jerger, White)
· Da-ud, su hijo -tenor- (Richard Holm, Rayam, Roswaenge)
· Die alles-wissende Muschel (La Ostra que todo-lo-sabe) (Ira Malaniuk)
· Dos sirvientas -soprano y mezzo-soprano-
· Tres Duendes (dos sopranos y una contralto).
Los intérpretes entre paréntesis corresponden a las siguientes versiones:
· 1956, Joseph Keilberth, Coro y Orquesta de la Bayerischen Staatsoper, Orfeo D'Or
· 1933, Krauss, Ópera del Estado de Viena, KOCH
· 1979, A. Dorati, Orquesta Sinfónica de Detroit, DECCA
Contexto General.
Una de las fuentes de inspiración para Hofmannsthal para esta ópera fue una ópera llamada Die Egyptische Olympia, producida en Viena en el siglo XVII.
Decidido a no hacer participar demasiado a dioses míticos, sí incluyó a una hechicera, Aithra y una misteriosa Ostra "parlante" (supuesto obsequio de Poseidón) que parece una "enciclopedia andante".
En el libreto que acompaña la versión de la Ópera del Estado de Bavaria (1981), se puede leer el diálogo que Ludwig Karpah tuviese con Strauss en 1928 sobre esta ópera.
Se plantean en ese texto tres preguntas sobre las fuentes de inspiración de Hofmannstahl y su entorno psicológico. Confieso realmente que, a pesar de releer varias veces las extensas respuestas, no fui capaz de entender lo que Richard quería expresar.
Fue necesario compenetrarme profundamente en el tema para empezar a entender. Y esto no fue sencillo.
En forma semejante a la Mujer sin Sombra, los simbolismos apabullan.
La pregunta que yo hubiese querido hacerle a Strauss es si se puede escuchar la obra sin pensar en esos juegos interpretativos.
El primer comentario de Hofmannsthal a Strauss sobre esta nueva ópera data de febrero de 1922, pero recién éste le da cierta respuesta un año después. Había terminado con Intermezzo y ahora deseaba algo liviano y "refrescante" .
Nacida en los borradores casi como una opereta, Helena se convirtió pronto en uno de los relatos más complicados de Hofmannsthal, con personajes difíciles de imaginar como:
- la ya mencionada ostra "lo sé todo",
- Altair un Sheik árabe
- y su hijo Da-ud.
Sin embargo, todos estos confusos personajes y situaciones tienen un punto de confluencia: la belleza de Helena y su poder de atracción casi instantáneo, tanto para hombres como mujeres (reacción de Aithra cuando escucha de los "labios" de la Ostra su descripción y ni digamos cuando la vez por primera vez).
De esta forma:
- Menelao lucha internamente para matarla o abrazarla,
- Altair y Da-ud compiten por ella (aunque por suerte para el primero, su hijo cae bajo la espada de Menelao)
- y ....bueno, ya dije la influencia sobre Aithra, quien la salva en más de una oportunidad.
Como siempre sucediera entre ambos autores, las controversias existieron.
En esta ocasión fue la negativa de Hofmannsthal para agregar escenas de ballet. Sin embargo, pronto se encontró un sustituto en los coros, que Strauss pretendía tuviesen cierto toque Mendelssohniano.
Hoffmannsthal trabajó en ello. Resultado: ..... un coro de Duendes!. Desde ya, que con una imagen muy lejos del autor de la Sinfonía Italiana.
Otro motivo de discusión fue el personaje de Da-ud, a quien Strauss pretendía representar como una mujer con vestimentas de hombre.
Nuestro Richard siempre había demostrado tener cierto resquemor con los tenores, pero en esta oportunidad no insistió con su tesitura por lo pequeño del papel.
Helena la Egipcia tiene dos versiones:
1) La primera fue estrenada el 6 de junio de 1928 en la Ópera del Estado de
Dresden con la dirección de Fritz Busch y la participación de Elisabeth Rethberg.
Había sido pensada para Lotte Lehmann, pero esta renunció a la idea, según se dice por las dificultades de su papel.
Cinco días después era representada por Maria Jeritza en la Ópera del Estado de Viena.
Al no obtener el éxito de otras oportunidades, Strauss se convenció de la necesidad de revisar toda la ópera.
Responsables importantes para los cambios que se producirían fueron Clemens Kraus y Lothar Wallerstein (productor checo conocido por Hofmannstahl que impulsó también la puesta de Idomeneo en Viena).
El obstáculo era que Hofmannsthal había fallecido en 1929.
2) La segunda versión se ofreció por primera vez en 1935 durante el festival de Salzburgo, esta vez con la dirección de Clemens Krauss y la actuación de Ursuleac (su esposa en la vida real) en el papel principal. Nuevos cambios se realizaron para su producción de 1940 en Munich.
Sinopsis argumental
Antes de resumir el argumento recordemos algunos aspectos de la mitología griega.
1) Según Homero:
- Helena de Troya es el producto de la unión entre Leda y Zeus.
- Como esposa de Menelao es raptada por Paris.
- Esto desencadena la Guerra de Troya.
- Tiempo después, Telémaco los halla felices, como reyes de Esparta.
2) Según Eurípides:
- Paris rapta en realidad a un fantasma de Helena creado por la diosa Hera para desencadenar la guerra
- mientras tanto la real Helena, raptada por Hermes, permanece en Egipto durante el conflicto bélico.
- Finalmente se reúne con Menelao
Veremos como Hofmannsthal se guía más por el relato de Eurípides que por la versión de Homero.
Acto I:
Tras la caída de Troya, Menelao y su esposa Helena (a la que había raptado dando lugar al largo conflicto bélico) navegan rumbo a su hogar.
En el viaje, la conciencia de Menelao es atormentada por todas las muertes pasadas y lo llevan a desear sacrificar Helena a sus dioses.
Una tormenta hace naufragar la nave en una isla donde reina Aitha, hija de reyes egipcios y relacionada con Poseídon - Dios del Mar- .
Menelao y Helena entran al magnífico palacio de la reina.
El matador de Paris continua bajo tormento, deseando cumplir la venganza que sus dioses reclaman. Saca su cimitarra listo para asestar el golpe final.
Aithra se compadece de Helena; en parte guiada por sus propios sentimientos y en parte convencida por una serie de criaturas que la rodean y aconsejan.
Esos seres confunden a Menelao con sonidos que lo retrotraen a la batalla de Troya. Fabrican en su mente la ilución de la voz de Paris pidiendo venganza.
Corre Menelao en busca del presunto fantasma.
Aithra aprovecha al quedar a solas con Helena y le da a beber una poción mágica que la tranquiliza de inmediato, haciéndola olvidar de todo lo sucedido hasta entonces.
Aithra acuesta a la dormida Helena (antes de Troya ahora de Egipto) en su cama y parte en busca de Menelao. Este permanece con su espada en la mano; para él teñida con la sangre de Helena y Paris, pero en realidad limpia y reluciente.
Aithra confunde a Menelao y este ya no confía ni en si mismo.
Ella le cuenta que durante diez años él y todos los griegos habían sido víctimas de un fantasma. Para librarse de esa tenebrosa presencia, había atacado una noche la ciudad.
Acto seguido le da a beber la poción
Semidormido, Menelao es conducido por Aithra a su cama y lo acuesta junto a Helena que yace rehaciendo un imaginario pasado: durante los diez años pasados los dioses la habían llevado desde su tierra natal hasta el castillo del padre de Aithra. En ese sitio había permanecido dormida, sin evejecer y a resguardo de todo peligro.
Al abrir los ojos, aliviada y feliz, Helena apoya su cabeza sobre el hombro de Menelao transmitiéndole sentimientos de paz.
Helena le pide a Aithra los lleve a un sitio en donde nadie los conozca ni haya oído sus nombres ni el de Troya.
Aithra le concede el deseo.
La pareja sale del dormitorio.
Acto II
Al despertar, la pareja se halla a los pies del monte Atlas.
Para Menelao, hallarse a solas con tal bella mujer, lo estremece y aterra a la vez.
También se mezclan sus recuerdos e ideas. Cree haber matado a la real Helena, causante de su sufrimiento por el asesinato de Paris.
Para consolarlo -siempre en su imaginación- una hechicera egipcia había puesto entre sus brazos a esta encantadora joven.
Como explosiones de un volcán, surge bruscamente la verdad: él es Menelao de Troya, el asesino inconsolable!.
Lo que hasta esos momentos había sido un sitio desierto se convierte súbita-mente en un conglomerado de seres extraños: sheiks, nómades y reyes.
Del grupo se separan dos personas que se acercan a Helena. Son padre e hijo y ambos desean a la mujer.
El deseo los ciega y no vacilarían en matarse en pos de su objetivo.
Helena decide recuperar a Menelao y sacarlo de su trance, aunque para ello él pueda recordar todo lo sucedido y el peligro vuelva a ceñirse sobre ella; para lograrlo le da a beber otra poción.
Menelao recupera la memoria y si bien su primer intención es matar a Helena con su espada, abre la mano y deja caer el arma.
Unidos para siempre, los nuevos reyes de Esparta parte hacia su nuevo horizonte.
Desarrollo Musical.
Desalentado por el libreto?.
No desespere.
Confieso que esta ópera me ha costado y creo que la dificultad estriba en las idas y vueltas del argumento. Esto me llevó en la primer oportunidad en centrarme solo en la música y después de escucharla por tercer vez comencé a hallarle las vueltas.
Comento ésto para que no se exija demasiado en su estreno con Helena. Lea la sinopsis argumental y luego disfrute con los momentos musicales, que existen y son varios.
Acto I
Después de unos pocos acordes orquestales violentos, un oboe con fondo de arpa nos pone en acción.
En el palacio de Poseidón, en una isla cercana a las costas egipcias, su amante Aithra está sentada en su trono esperándolo con una espléndida comida.
Das Mahl ist gerichtet,
die Nacht schwebt nieder,
wo ist mein Geliebter?
Está cansada de las largas ausencias de su pareja, a quien la orquesta identifica con un Naturthema.
Nuevamente, como sucediera en La Mujer sin Sombra con Kaikobad y en Elektra con Agamenón, Poseidón será varias veces nombrado pero nunca visto.
Rodeada de sirvientas, Aithra diolaga con una Ostra gigante( Die alles-wissende Muschel o la Ostra que Todo-lo-Sabe) quien la tranquiliza asegurándole el amor eterno del Dios del Mar:
glänzend wie Perlen
fern überm Meer
Sirve este segmento de introducción a la acción posterior.
Strauss no lo presenta como una escena propiamente dicha y tampoco le brinda demasiada atención musical (con excepción de algunos pasajes finales de Aithra), solo énfasis en el relato para que el oyente se ubique en el tema.
Desde ya que resulta mucho más fácil leer antes la sinopsis argumental.
La Ostra le adelanta a Aithra la llegada de un barco en donde un hombre está por matar a una bella mujer dormida :
"Ayúdala o el hombre del barco matará a la mujer!".
La Ostra continúa contándole a Aithra quienes son esas personas, mientras ésta desencadena una tormenta que lleva al barco hacia la orilla de la isla.
Continúa La Ostra con el relato de lo que sucede y Aithra, como viendo a través de una bola de cristal, calma las agua y permite que la pareja llegue nadando a la isla.
Aithra envía unos sirvientes para que los guíen con antorcha hacia el palacio.
Aparecen en escena los náufragos destacándose la belleza de Helena, con una larga y dorada cabellera.
Mientras Menelao deja su espada cerca de la Ostra, escuchamos su primer diálogo con Helena , lo preceden y acompañan al principio clarinetes de tono grave:
Wo bin ich?
Was ist das für ein Haus?
(Dónde estoy?
De quién es esta casa?)
Tenor y soprano cantan románticamente con trompas de fondo, desorientados. Ella presiente que están en la morada de un Rey, pero él solo tiene pensamientos que no abandonan su idea de matarla. La amenaza con la misma arma utilizada para matar a Paris.
Helena tiene en este segmentos dos momentos estupendos:
1) Dir ist auferlegt , mich nicht zu verlassen, un mir ist verhängt, zurückzukehren in deine Arme, und so ist es geschehn!
2) Bei jener Hacht, der keuschen einzig einen, die einmal kam, auf exig uns zueinen.
No solo se trata de lucimiento personal sino de la línea musical eminentemente romántica.
El último párrafo, interrumpido por el tenor, debería remarcarse para una repeti-ción posterior.
No se ve en las demás óperas de Strauss que la pareja protagonista nos regale de entrada su máximo potencial.
Decíamos que la mano de Menelao se alza para matar con la espada a Helena, cuando súbitamente aparece Aithra:
Ihr, grünen Augen
im weißen Gesicht,
..............................
Su canto nos deslumbra, alcanzando altos niveles de colatura.
Se agregan primero Helena y Melenao y luego los Duendes (DieElfen) que aconsejan a la reina:
bestürmt seinen Kopf?
El ritmo orquestal no decrece mientras los Duendes simulan ruidos de batalla y anuncian el regreso de Paris para seguir luchando:
Mit Lärm einer Schlacht
betürmt seinen Kopf!
Haltet ihn fest.
La figura de Paris, a quien Menelao asesinara en batalla, atormenta a éste.
Aithra atiende a Helena que se ha desmayado a su pies:
Con su magia seca sus ropas y le explica que se encuentra en el palacio de Poseidón:
Du bist in Poseidons Haus,
Es prácticamente un diálogo entre las dos sopranos (figura que Strauss nos presenta también en Elektra , El Caballero de la Rosa y El Amor por Danae) para lucimiento de ambas.
Aithra le convida a Helena con una poción mágica que le hará olvidar todo el pasado . Dormida, ésta es llevada por los Duendes hacia el dormitorio de la reina, mientras Menelao, aún confundido, ha retomado la espada y se lamenta no solo por haber matado a Paris sino también (cree él) a Helena
Cuarta y breve escena:
Menelao:
Cambia la música con acordes de tormenta y fuerte percusión.
También cambia el humor de Menelao y su dúo con Aithra tiene carácter indagatorio.
Strauss introduce un segmento para Menelao (sin identificarlo como una nueva escena):
Zerspalten das Herz !
Zerrüttet der Sinn!
................................
y luego en forma especular otro con el agregado de Aithra y un coro mixto: Menelas, gedenkst du des Tages
vor dreimal drei Jahre,
da du sie verließest -und zogest zur Jagd?
Esboza en pocos compases momentos de gloria militar con fanfarrias muy suaves, casi tapadas por la soprano y las intercala con melodiosas ondas de arpas.
Aithra ha tratado de confundir más aún a Menelao.
La historia que le teje es que mientras Paris raptaba a Helena, los dioses la susituyeron con un fantasma.
La real Helena había sido ocultada en el palacio de los padres de Aithra al pie de los montes Atlas. En ese lapso, Helena estuvo bajo un encanto que le hacía pensar que dormía en brazos de su esposo.
Entonces:
- la mujer que él había tratado de matar era en realidad el fantasma de Helena,
- mientras que la real Helena estaba durmiendo en la cama de Aithra
(clarito verdad?!!)
Usando nuevamente su magia, Aithra deja a oscuras al Palacio, con una sola luz sobre el dormitorio donde duerme Helena.
Esta se despierta y ahora tiene ella que escuchar de nuevo toda la historia en labios de Aithra.
Final del primer acto con el canto de los duendes:
arglistig arme,
die zwinkern im Zwielicht
allzu herrlich!
Lo mejor de este acto.
Comienza con canto de trompa sobre cuerdas en continuo. El ritmo es de calma total.
Sigue Menelao con:
Die ich zurücließ auf meine Berge,
die ich zu denken nie gewargt,
y luego Aithra con :
Am Hang des Atlas
steht eine Burg,
da lag sie und schlief
................................
son marco para el lucimiento de la melodía.
Después de 4 minutos, Aithra nos deslumbra con :
Nie Erahntes
bereiten die Götter
ihren erwählen herrlichen Kindern!
Se suceden melodías intercaladas con prosa bajo una atmósfera liviana, cuasi bucólica. También participa Helena y ahora sí, tenemos un poderoso trío straussiano bajo un desarrollo orquestal casi completo.
El olvido también será un remedio para Menelao. La poción volvió a surtir efectos.
Helena y Menelao están juntos en el dormitorio. Aithra nuevamente deja el sitio a oscuras y manda a callar a los Duendes.
Todos duermen y bajo un calmo cierre orquestal el telón cae con las últimas palabras de la reina de la isla:
Acto II
Sin obertura se abre el telón dejándonos ver una tienda en un oasis rodeada de palmeras. La acción se desarrolla al pie de los montes Atlas (sitio a donde Aithra envió a la pareja).
Con un espejo en su mano y mientras se arregla el cabello, Helena se apoya en una exposición de cuerdas a pleno para desarrollar SU ARIA!:
-Zweite Brautnacht!-
Segunda noche de bodas.
Estos 5 minutos de Helena constituyen otro fragmento inolvidable. Sugiero incorporarlo a nuestro rincón especial para repetirlo posteriormente. Quizás adivinemos un anticipo de los Últimos Cuatro Lieders que Strauss construirá 20 años más tarde
Presten atención a la soprano por que...bueno no hay duda que es otra de las muchachas de Strauss y así lo siente el público en los teatros, dándole los primeros aplausos serios de la velada.
Esta imagen de la soprano reflexionando con un espejo cerca, ya sea de mano o de cuerpo entero, ya la paladeamos en el Caballero de la Rosa (fin del primer acto) y en la última escena de Capriccio.
Lo único que faltaba para igualar aquellas otras dos oportunidades era una rosa (plateada en el Caballero y roja en Capriccio).
También tenemos rosas y espejos en Arabella, pero sin el contexto de los tres fragmentos mencionados.
En la segunda mitad de la escena I se agrega Menelao que, bajo efectos de la poción mágica no recuerda nada de su pasado:
Die Zauberin wo? Wer bist du?
Este segundo dúo de Helena y Melenao resulta superior al del primer acto, especialmente por el vuelo que le da la soprano ( atención al minuto final, con un sostenido es-pec-ta-cular!)
El tema musical final siempre me pareció conocido, pero hasta ahora no hallo su predecesor.
En un movimiento involuntario, Helena ha hecho caer la espada de Menelao. Esto trae ciertos recuerdos al tenor que le advierte a aquella que huya de ese sitio antes que su memoria y su ira se recuperen por completo.
Helena se da cuenta que los poderes de la poción de Aithra tiene limitaciones, pero ahora desea recuperar a su esposo por sus propios méritos y esfuerzos.
Escena II:
Menelao:
was naht heran?
Súbitamente llegan al oasis hombres a caballo. Algunos de ellos se arrojan a los pies de Helena que pide la protección de Menelao.
Aparece un personaje de aspecto real: Altair, Príncipe de las Montañas, que saluda pomposamente a Helena. Luego, dos sirvientes ponen a sus pies un manto dorado
Helena, ahora más tranquila ante la pacífica conducta de sus visitantes, se sienta con Menelao de pie a su lado (siempre con su espada en mano)
Altair les hace reseña de las reinas a quienes sirvió: Aithra, Morgana y Salomé; luego envía por más obsequios y comidas.
Todo a disposición de Helena, incluso uno de los hijos de Altair, Da-ud.
La belleza de Helena los ha hipnotizados y darían todo por ella.
Da-ud nos ofrece un breve segmento, de características proféticas que en su momento cumbre dice:
..........................
und ich bin geboren
zu deinem Knechte
bis in den Tod!
..................................
Originalmente pensado por Strauss para una cantante al estilo de Octavio del Caballero de la Rosa, finalmente prevaleció el criterio de Hofmannsthal para que fuese un tenor.
Se repite el dúo de la pareja estelar cuando Menelao comienza (sin brillar) con:
So schön bedient,
du reizende Nymphe
............................
y sigue Helena con:
O du Verstörter!
..........................
La soprano salva el momento con esplendor vocal en los agudos brillantes y gran volumen, incluso desde del fondo del escenario.
Escena III:
Helena clama por Aithra sin saber que ella está presente disfrazada como una de las esclavas de Altair:
O Zauberin! Schnellhörende
!
Sobre el final este dúo femenino cobra energía.
Una nueva poción mágica entra en escena, pero en esta oportunidad en lugar de hacer olvidar tiene el poder de recuperar la memoria perdida o confundida.
Eso era precisamente lo que Helena necesitaba, porque la poción anterior solo había logrado convertir a su esposo en un cazador de "muertos-vivientes". Además, en su confusión, ahora él la creía un obsequio de Aithra para pasar la noche, traicionando -piensa él- la memoria de la real Helena a la que había asesinado -sigue él en su confusión....y usted?-
Para complicar aún más la cosa, Menelao confunde a Da-ud con Paris y nos imaginamos una tragedia cuando Altair organiza una jornada de cacería, siendo su hijo el compañero del atormentado "caza-fantasmas".
Un coro masculino de fondo brinda un clima extraño y los vientos nos sumergen en pasajes walkirianos.
Menelao se prepara para la caza, pero pronto recuerda que en una jornada similar a esa, al regresar su esposa ya no estaba.
Finalmente, parte junto al grupo.
Regresa Altair.
Cuando Helena pregunta por la identidad de la persona que esta por ingresar a la tienda:
Altair le responde:
Der begnadete Vogelsteller,
dem der herrlichste Vogel der Welt
mit rauschendem Fittich flog in seins Netz!
La atracción de Helena le es irresistible.
Algo parecido vemos en Daphne.
Los versos se suceden bajo una estructura esencialmente descriptiva, incoporándose acordes orientales.
Escuchamos exóticos instrumentos de percusión y risas agudas del coro (Die stimmen der Jünglinge).
El canto de Altair tiene momentos sumamente bellos.
Dos sirvientas ( Dienerin 1 y 2) describen paso y paso lo sucedido durante la caza, mientras Aitra continua con su filtreo con Helena .
Su encantamiento por esa mujer es de tal magnitud que cuanto aquellas llegan al momento en que Menalao da muerte a Da-ud con su espada, Altair no se altera, diciendo que tiene muchos hijos y que esa noche sus sentidos están dispuestos solo para Helena.
En la escena IV, el esqueleto musical se basa en Helena, Altair y Menelao.
Después de los fuertes golpes de timbales del segmento anterior, las cuerdas traen un momento de mayor tranquilidad. Es musical su canto, pero siempre bajo el entorno de los timbales primeros y vientos después.
Después del mencionado interludio de casi dos minutos se escucha un muy suave dúo entre Helena y Menelao . Comienza ella con un apasionado:
para luego unirse el desdichado Menelao:
Helena, du?
Wie kamst du her?
O Traumgebild!
Se agrega luego Altair:
der Mann der Schönsten
................................
y finalmente Aithra:
Nicht jetzt den Trank,
es ist nicht die Stunde:
ich warne dich!
Cada uno de los personajes tiene su momento de lucimiento, pero musicalmente todo queda solamente en una interesante intención.
Menelao acompaña a los que portan el cadáver de Da-ud. Parece un zombie.
Se repite leimotive con fuertes golpes de timbales.
El sostenido de Menelao es de gran calidad:
Unnahbare Stunde
hebt jetzt an!
Ahora sí es su momento y es que la música le da el pie necesario.
Escuchen el tema en las cuerdas y arpas!.
Helena prepara la "contra-poción" e invita a todos a "su festejo".
Menelao bebe pensando que permitirá re-encontrase con la "real" Helena en campos de la muerte, pero también Helena hace otro tanto.
Menelao arroja la espada y abraza a Helena.
El dúo se inflama de pasión y Helena le pone el broche bajo leimotive en varios tonos:
Bei jener Flammennacht,
da du mich zu dir rissest
........................................
Esto realmente es para remarcar: musicalmente la cúspide del segundo acto empalmando con los versos de Menalao :
Tot-Lebendige! Lebendig-Tote!
Dich seh'ich, wie nie
ein sterblicher Mann
sein Weib noch sah!
El tema central es tomado por las trompas y ya nos animamos a tararearlo.
Menelao vuelve a brillar y explota cuando dice con la orquesta a pleno:
Ewig Geliebte! Einzige Nähe!
Wie ich dich fasse,
wie ich in dir vergehe!
Altair amenaza a la pareja, pero cuando Aithra se identifica e invoca a Poseidón, todo se tranquiliza.
Sigue Aithra en pianísimos excelentes y el cuarteto se completa con Helena y Altair.
Coro masculino y trompas se asocian al tumulto.
En los últimos segundos, y como debía ser, Helena y Menelao hace correr el telón con:
Gewogene Lüfte, führt uns zurück
heiliger Sterne segnende Schar!
Hohen Palastes dauerndes Tor
öffne sich tönend dem ewigen Para!