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Quién es hoy la mejor soprano y la mezzo de la escena internacional?

 

El Mercurio. Domingo 27 de Julio de 2008

ENCUESTA Conocidos operáticos "se la juegan" respondiendo: ¿Quién es hoy la mejor soprano y la mejor mezzo de la escena internacional?


CECILIA VALDÉS URRUTIA

El reto no fue fácil. Responder a la pregunta sobre la mejor soprano y mezzosoprano del mundo implicaba conocimientos, seguimientos en grabaciones y videos y peregrinaje por los grandes teatros del mundo. En este ambiente de fuertes pasiones, pero también de rigurosidad y altos criterios de calidad -algo que los operáticos no perdonan-, los encuestados debían ser capaces de dejar de lado sesgos más personales y/o subjetivos.

Así, algunos seguidores de la ópera no se consideraron idóneos ante la encuesta; otros se disculparon por "incapaces". Los que aquí hablan (alguno con crítica y renuencia) se la jugaron con valentía. En la elección debieron sortear, asimismo, las diferencias existentes entre los distintos registros y matices de las sopranos y de las mezzos.

Para los legos: una soprano es la voz femenina más aguda, quien posee un timbre claro y brillante, y en el coro y la ópera suele llevar la melodía. Dentro de las sopranos es necesario también distinguir y separar los diferentes matices de acuerdo con sus capacidades y aptitudes vocales para emprender ciertos roles también. Por eso que hay, sopranos lírico spinto o soprano lírica (Fleming y Netrebko), entre otras subdivisiones. De esta manera, una soprano podrá ser brillante para interpretar una Violeta, pero podría fallar en su rol de Aída. Puede ser magnífica en Isolda y, sin embargo, no ser una buena Mimí en la popular "La Bohème". Con las mezzosopranos sucede algo similar: hay mezzos ligera, lírica y dramática, según su tipo de voz. Y a algunas les será muy difícil o nunca llegarán a interpretar Carmen o Dalila. La mezzo es la voz femenina media, ubicada entre la soprano y la contralto, lo que permite internarse en interpretaciones complejas y roles muy dramáticos.

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Alejandra Kantor

"Al considerar quiénes son las mejores divas del momento, es necesario separar las cuerdas en las diferentes tessituras que existen en los repertorios. No se puede comparar a la mejor Brunilda o Isolda con la mejor Aida, Pamina o Mimi, en el caso de las sopranos a una Brangane con una Amneris; Azucena o Eboli, pensando en los grandes roles para mezzos. Existen tantas categorías y en cada una hay especialistas; pero me centraré en dos universos para cada cuerda. Por el lado de las sopranos, en el mundo wagneriano sin duda Deborah Voigt es mi favorita, dueña de un gran caudal, una enorme resistencia, hermoso color y del carácter propio de las heroínas germanas. En el mundo mozartiano y straussiano, así como en el de varios roles emblemáticos del repertorio italiano y algunas flamantes incursiones en el barroco, Renée Fleming es la mejor. Versátil como pocas, ha triunfado tanto en Doña Ana como en Capriccio, Russalka, Thais, y Desdemona.

Pasando a la cuerda de las mezzos, en la ópera alemana Stephanie Blythe está en la cima, su Fricka es inigualable. Por el lado de la óperas italianas y francesas, ese lugar destacado lo ocupa Dolora Zajick, quien crea a grandes Santuzzas, Ebolis y Amneris y pronto la tendremos a cargo de La Favorita".

Maximiano Valdés

"Mis escogidas son las intérpretes Eva Podles, en contralto, y Renée Fleming, en soprano. Ambas fundamentalmente por la belleza del timbre de sus voces. Fleming obviamente también por su inteligencia, muy bien formada musicalmente y con un dominio de sus medios técnicos vocales completos, total.

Eva Podles es el timbre más sorprendente de contralto que he escuchado en mi vida. Con notas graves muy profundas. Es, además, una mujer de mucha cultura que pasa de la música barroca a lo contemporáneo".

Juan Pablo Illanes

"En los tiempos actuales no hay escasez de sopranos ni de buenas voces femeninas, de modo que ésta es una pregunta muy difícil. En el mundo de la ópera hay una estrella emergente que es Anna Netrebko. Tiene una voz maravillosa, ágil, expresiva y es una gran intérprete. Tan joven, tan estupenda, con tanto glamour, tengo que confesar que me acerqué a ella con profundo escepticismo, lleno de prejuicios, pero basta escuchar unos pocos minutos para caer rendido. En música sacra y en lieder, me fascina la voz de Dorothea Röschmann, que además canta bien y ha tenido la suerte de grabar con los mejores elencos y grandes directores.

En cuanto a las mezzos, la pregunta es igual de compleja, pero Cecilia Bartoli es para mí la reina indiscutida, aunque su repertorio no sea el más habitual en ópera. En Rossini, Vivaldi o Mozart no tiene igual y transmite el goce de cantar como nadie. Pero podría nombrar muchas otras cantantes jóvenes increíblemente buenas, como Magdalena Kozena o la deslumbrante Vesselina Kasarova".

Javier Bernales

"Declararía desierto el cetro a la mejor de hoy en ambos casos. El panorama es pobre si lo comparamos con el que existía hace pocos años, en los que coexistían Caballé, Scotto, Tebaldi, Gencer, Norman y tantas otras sopranos de altura, como también mezzos de la talla de Verrett, Obratzowa, Baltsa y muchas más. Hoy, en sopranos, Anna Netrebko está en la cúspide, y Renèe Fleming finalizando su estrellato. Fleming me parece más importante por la amplitud de repertorio y tipo de voz.

En mezzosopranos sólo está Cecilia Bartoli en un repertorio pequeñísimo, y con voz también pequeña que hoy podría destellar. Ewa Podles está al final de su carrera de contralto-mezzo absoluta y espectacular. Desgraciadamente la sequía actual es tremenda, especialmente en mezzos, por lo que elijo a Bartoli con todos los reparos que implican sus limitaciones".

Camilo Marks

"Como soprano escojo a Renée Fleming. Posee un timbre, un registro, una técnica asombrosas y la hermosura de su voz bordea lo insoportable. Es la única que está completamente a sus anchas en los últimos 500 años de música y puede interpretar a la perfección desde arias del Renacimiento hasta piezas del siglo XX, pasando por Händel, Mozart, Bellini, Verdi, Donizetti, Wagner, Richard Strauss, Janacek, Rachmaninov... En la inmensidad de su poder expresivo, se parece a Maria Callas, pero mientras la griega sufre y se castiga cuando canta, Fleming se entrega al arte con una alegría, una serenidad, una fuerza irresistibles. Por si fuera poco, la cantante norteamericana es atractiva a más no poder e inteligentísima. Como para asesinarla.

En el campo de las mezzosoprano, si Cecilia Bartoli asombra por el virtuosismo y colorido, su repertorio es limitado: Vivaldi, Mozart, Rossini, Pergolesi... Jamás podrá representar Carmen, Sansón y Dalila o El caballero de la rosa. En cambio, Olga Borodina, en buena medida sucesora de las grandiosas Agnes Baltsa y Christa Ludwig, posee un sonido radiante, sólido, femenino, aterciopelado, íntimo y se desplaza sin esfuerzo de las óperas rusas -su territorio natural- a las checas, francesas, italianas, alemanas. La autoridad, inteligencia y poder dramático de Borodina hacen asociarla con las heroínas de Verdi, Tchaikowsky, Mussorgsky, Berg, pero su rango expresivo abarca tres siglos con absoluta desenvoltura. Por si fuera poco, está dotada de un físico imponente, bello, avasallador".

David Gallagher

"La voz humana es individual. En la cúspide del arte de cantar es difícil decir quién es la mejor. Pero hay una prueba, también individual, que es la de Nabokov, quien dice que el gran arte es aquel que nos pone de punta los pelos de la nuca. Si aplico esa prueba, me acompañan en la memoria tres sopranos actuales.

Renée Fleming, oída en Nueva York, como una sutil Donna Anna, que de una casi inaudible fragilidad saca una colosal fuerza vengativa; o en París en su mejor papel, como la Rusalka, a veces sensual, a veces etérea, de Dvorak. Anna Netrebko, en Covent Garden, como Natasha, la chica rusa, muy rusa, tironeada entre el cuerpo y el espíritu, y entre amores incompatibles, y en Nueva York, como la romántica Julieta de Gounod y la coqueta Elvira de I Puritani. Cristina Gallardo Domâs, en una sorprendente Traviata en el Municipal, y como Butterfly en el montaje de Minghella en Nueva York. En ambos casos muestra la importancia de poder actuar con los gestos y con cada registro de la voz. De las mezzos, me quedo con Cecilia Bartoli, cantando Mozart ,Handel o Vivaldi".

Matías Pérez

"Para nombrar a tres de cada registro, a quienes he visto en persona, plenamente vigentes, escojo en sopranos a Eva María Westbroek, soprano holandesa excepcional, muy musical, de variado repertorio desde Richard Strauss, Verdi, Mozart, Wagner. Escucharla en vivo es un placer. Violeta Urmana, soprano de Lituania. Voz metálica, que puede hacer grandes roles verdianos y wagnerianos y también opera clásica. Natalie Dessay, soprano coloratura francesa. A la belleza de su voz hay que unir su espectacular desempeño escénico, gran actriz.

En mezzosopranos: la norteamericana Dolora Zajick. Es un lujo tenerla en agosto en Chile. Es una artista excepcional, su voz es de gran volumen, como una columna de templo griego. De graves a agudos impresionantes: Luciana d'Intino. Andrés Rodríguez la ha traído varias veces a Chile. Después del retiro de la Cossotto es la mezzosoprano italiana por excelencia, continuadora de una gran tradición. Tiene un gran magnetismo escénico. Y Olga Borodina, rusa. Muy solicitada en todo el mundo, hace excepcionalmente bien, además del repertorio eslavo, los repertorios italiano y francés".

Jorge Benítez

"Qué difícil decir escoger a la mejor, depende de muchos factores. Una será una Violeta insuperable, pero fallará en Aída, otra será magnífica como Margarita, pero no en Manon... todo dependerá del rol analizado, del director, hasta del montaje.

Pero quien no queda electrizado con Angela Gheorghiu al verla en su insuperable Violeta, capaz de enfrentar los cuatro actos con la evolución vocal adecuada, agudos potentes, fraseo perfecto; su Tosca resulta memorable, aunque al verla en 2006 en el Covent Garden me dejó con gusto a poco. Imposible dejar de mencionar a Renée Fleming: una voz simplemente impactante, un timbre bellísimo de gran envergadura, con agudos perfectos, dulce y a la vez enérgica.

Y la gran revelación: Anna Netrebko, de voz gruesa, grave, dramática, una gran Julieta y una Adina notable.

Dolora Zajick es difícil de superar como mezzosoprano. Su Amneris es simplemente impactante: qué potencia, una voz profunda, de gran belleza, y una interpretación perfecta. La escena del juicio es inolvidable".

Sebastián Errázuriz

"Todo lo que he visto interpretado por Anna Netrebko es asombroso, cautivante y de una musicalidad sin igual. Además de poseer una voz maravillosa y ser guapísima es una estupenda actriz, lo que da a sus personajes de ópera una real credibilidad.

Destaco también a la soprano Dawn Upshaw porque ha realizado una extraordinaria labor en el estreno y grabación de nuevas obras del repertorio actual. Importantes compositores como Osvaldo Golijov o la finlandesa Kaija Saarihao han escrito especialmente para ella. De las chilenas, Ángela Marambio me parece de una consistencia interpretativa notable que hace presagiar que su carrera internacional seguirá ascendiendo. Respecto de las mezzo, asistí al Festival Bernstein en Filadelfia, donde la mezzo-soprano israelita Rinat Shaham cantó la Sinfonía Nº 1 "Jeremiah" de una manera desgarradora. Pocas veces me he sentido tan conmovido por una voz. También la finlandesa Mónica Groop posee un timbre atrayente que se luce muy bien en su rol de Peregrino. En lo nacional, Evelyn Ramírez es mi mezzo favorita: un fenómeno musical.

Miryam Singer

"La práctica de identificar al mejor representante de un grupo (aquí la mejor soprano) se ha convertido en una constante en el mundo de la cultura, pues influye en la decisión al comprar un disco compacto, o al adquirir entradas, o al invertir en un espectáculo. La idea de rotular a una cantante con tal apelativo me es, sin embargo, fastidiosa. Visto desde el interior de esta profesión, no contribuye a la práctica, cultivo o goce de la música. Con todo, la pregunta es perfectamente válida. Pero, ¿cómo establecer los criterios de evaluación? El parámetro comercial podría constituirse en un buen indicador. Criterios artísticos como la musicalidad, técnica vocal, color de la voz, son más escurridizos, pues las pautas de evaluación no siempre son uniformes o cuantificables. Se suma la imposibilidad de evaluar a todas las sopranos del mundo en condiciones objetivas. Como la experiencia estética es subjetiva, y la emoción ante una obra y su intérprete es irrepetible, admito responder solo la pregunta: ¿quién es la soprano que más me gusta a mí? Verónica Villarroel".

René Naranjo

"Entre la sensualidad demoledora de Anna Netrebko y la fineza técnica de Renée Fleming, me quedo con la soprano francesa Natalie Dessay, dueña del más intenso sentido del drama teatral. Con genialidad y humor, Natalie ha hecho vibrar de forma impresionante a Lucia, Marie, Manon, la Reina de la Noche y la muñeca Olympia. Ama el riesgo, a nada le teme. Por eso, cada actuación suya es un acto artístico irrepetible. Como un prodigioso salto sin red. En las mezzosoprano, destaco a la inglesa Sarah Connolly, a quien le ha bastado una interpretación formidable de Julio César para renovar nuestro interés por el barroco. Elegante y de estampa severa, como exigen los roles heroicos del siglo XVIII. Y en Chile, están la soprano Patricia Cifuentes y la mezzo Evelyn Ramírez. Ambas de un talento desbordante, les falta sólo un empujoncito para emprender la carrera internacional que se merecen.




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