Ninguna de las óperas anteriores de Ambroise Thomas, por lo general estrenadas en la Opera Comique de París, pudo mantenerse en el repertorio. Después de "Le román d'Elvire", de 1860, el compositor hizo una larga pausa para trabajar con tranquilidad en Mignon. Su estreno, celebrado en el mismo teatro, el 17 de noviembre de 1866, se convirtió en un gran triunfo. Mignon pasó a ser pronto una ópera de repertorio en todo el mundo. Pero su éxito más grande, tal vez por las mismas razones que el Fausto de Gounod, lo cosechó siempre en el ámbito de habla alemana, a pesar de que el texto en alemán no coincide con las palabras y versos clásicos de Goethe.
Personajes: Mignon (mezzosoprano, ocasionalmente soprano); Philine (soprano); Wilhelm Meister (tenor); Lothario (bajo); Laertes (tenor); Jarno (bajo); Friedrich (tenor); el príncipe, el barón, Antonio, un apuntador, gitanos, actores, etc.
Lugar y época: Los dos primeros actos en Alemania, el tercero en Italia, aproximadamente en 1790.
Argumento: Ante una posada alemana hay una abigarrada multitud. Lothario, un viejo arpista, se acerca por el camino; su mente a menudo confundida reflexiona sobre una hija a la que secuestraron hace años. Un grupo de gitanos ejecuta una danza. Jarno, su jefe, quiere obligar a una muchacha a que baile, pero un joven viajero lo impide interponiéndose valientemente.
Un grupo de actores que acaba de llegar observa la escena, y Philine, la joven prima donna, coqueta y de una belleza seductora, decide hacer caer en sus redes al joven, indudablemente rico y además muy simpático. La presentación se hace en seguida: se trata del señor Wilhelm Meister de Viena, de buena familia, que viaja por el mundo. Mignon (así se llama la joven gitana que ha salvado) le ha regalado tímidamente, pero con agradecimiento, un ramo de flores, y ve con tristeza que Wilhelm se lo entrega a Philine.
Meister decide, después de una conversación con Mignon, liberar a la joven de su amargo destino y rescatarla, pagando una cantidad, del brutal Jarno. Mignon no sabe nada de sí misma, no sabe de dónde procede e ignora su edad. Sólo un país lejano vive de manera confusa en su recuerdo, el país de sus anhelos, tal vez su país de origen. Mignon canta a Wilhelm Meister una canción sobre este tema, que se ha hecho famosa. La frivolidad de Philine destruye una y otra vez la atmósfera romántica que rodea a Mignon. El grupo de actores ha sido contratado en un castillo cercano y Wilhelm Meister decide seguirlos. Mignon, que debería irse con el viejo Lothario, no quiere separarse de su salvador.
De modo que éste decide llevar consigo a la joven, disfrazada de paje. En un dúo melodioso («Légeres hirondelles»), Mignon se despide de Lothario.
El primer cuadro del acto segundo se desarrolla en el camerino que Philine tiene en el castillo. Llega Wilhelm. Se siente atraído cada vez con mayor fuerza por la vital, provocativa y coqueta Philine. Mignon observa con tristeza el juego de ambos. Cuando se queda sola en el camerino, comienza a maquillarse y se pone un vestido de Philine. Friedrich, un admirador de Philine, entra por la ventana en el instante en que Wilhelm vuelve al camerino. Ambos se declaran a Philine: el duelo parece inevitable. La preocupada Mignon se da a conocer. Friedrich se parte de risa, Meister está avergonzado y dice a la joven que no siga con él. Llega Philine y se burla de Mignon, que vuelve a ponerse rápidamente la ropa de gitana. Con aflicción observa a Wilhelm mientras éste ofrece el brazo a Philine para acompañarla a la representación.
Mignon ha corrido al parque y piensa quitarse la vida. Los sonidos del arpa del viejo Lothario la hacen volver en sí. En sus brazos llora su destino. Se oye un lejano aplauso; vitorean a Philine. En una extraña alucinación, Mignon ve el castillo ardiendo por los cuatro costados.
La representación ha llegado a su fin (según el libreto se ha interpretado el shakespeariano Sueño de una noche de verano, donde Philine tiene el papel de Titania, personaje al que se refiere su siguiente aria), y los espectadores, entusiasmados, acompañan a los actores principales al parque, donde piden un bis a Philine. Thomas compuso para esta ocasión la brillante polonesa «Je suis Titania», que se ha convertido en una de las piezas maestras para soprano de coloratura. Lothario confiesa susurrando a Mignon que ha prendido fuego al castillo para cambiar el destino de ella. En el mismo instante, Philine ordena a la joven que vaya a buscarle un ramo de flores que ha olvidado en el teatro. Se acerca Laertes, muy alterado, y dice que el castillo está ardiendo. Wilhelm Meister corre en pos de Mignon y logra salvarla de una muerte segura.
El acto tercero se desarrolla en Italia, en las amplias habitaciones de un viejo palacio. Wilhelm y Lothario han llevado allí a Mignon. Tanto en la joven como en el viejo arpista se producen extraños cambios. Lothario parece haber llegado a la claridad espiritual, es como si volviera a recordar hechos largamente olvidados y enterrados. Wilhelm Meister se siente cada vez más atraído por la enigmática Mignon; el recuerdo de Philine, cuya canción aparece a manera de Leitmotiv, ya no le conmueve. El viejo Lothario recorre como un sonámbulo el palacio, que a cada paso le resulta más familiar. En una cámara, cuya entrada encuentra como en un sueño, se pone la ropa del duque Cipriani y sabe de repente que él es este duque, que partió hace muchos años para buscar a su hija, raptada por unos gitanos. También Mignon descubre el enigma que la rodea: el palacio era su casa. Ha regresado al país de su infancia, al país donde florecen las naranjas de oro. Y tal como deseaba, con su amado.
Libreto: Los escritores franceses Michel Carré y Mes Barbier elaboraron el libreto a partir de una «novela de formación», rica en palabras e imágenes: una empresa nada fácil en la que mucha psicología y más de un detalle importante tuvieron que quedarse en el tintero para conservar el objetivo principal: la creación de un libreto diáfano, teatralmente efectivo y que se pudiera cantar. Tomaron del argumento todo lo que pudieron: una joven secuestrada por gitanos que resulta ser heredera de un viejo castillo y de un apellido noble; una seductora frívola con artes de coloratura; un aventurero elegante en medio de ambas mujeres; un arpista romántico, mentalmente trastornado, que gracias a unos acontecimientos maravillosos recupera la lucidez; el incendio de un castillo, un paisaje de ensueño del sur de Europa. Los puristas literarios encontrarán ocasión para poner objeciones a todas las adaptaciones operísticas de los textos clásicos. Seguramente no sin razón, pues las creaciones de los maestros son más ricas de contenido que los compendios de las versiones musicales. A pesar de todo, hay que decir que tanto Barbier como Carré, que también refundieron el Fausto de Goethe para Gounod, procedieron de una manera comprensiva y respetuosa. Mignon se convirtió en una ópera romántica que conmovió al público de la época.
Música: Thomas fue sin duda un gran compositor, y también un melodista inspirado. Muchas cosas que hoy nos parecen empalagosas, responden al espíritu de la época. Las partes de canto, tanto en los solos como en las numerosas escenas de conjunto, tienen un desarrollo sobresaliente; el sonido de la orquesta es muy variado y a menudo brillante. Mignon es una de las pocas óperas románticas cuyo papel principal ha sido confiado a una mezzosoprano.
Historia: Ninguna de las óperas anteriores de Ambroise Thomas, por lo general estrenadas en la Opera Comique de París, pudo mantenerse en el repertorio. Después de Le román d'Elvire, de 1860, el compositor hizo una larga pausa para trabajar con tranquilidad en Mignon. Su estreno, celebrado en el mismo teatro, el 17 de noviembre de 1866, se convirtió en un gran triunfo. Mignon pasó a ser pronto una ópera de repertorio en todo el mundo. Pero su éxito más grande, tal vez por las mismas razones que el Fausto de Gounod, lo cosechó siempre en el ámbito de habla alemana, a pesar de que el texto en alemán no coincide con las palabras y versos clásicos de Goethe.
Ambroise Thomas (1811-1896)
Este compositor francés, nacido en Metz el 5 de agosto de 1811, que en 1832 había ganado el Premio de Roma del Conservatorio de París, tenía en su haber 16 estrenos de ópera con escaso o ningún éxito cuando, en 1866, es decir a los 56 años, obtuvo un gran triunfo: Mignon. Y en su obra siguiente, Hamlet, el éxito se repitió; pero disminuyó en su última ópera. No obstante, las dos obras mencionadas se mantuvieron durante décadas en el repertorio de los teatros. Contienen varios fragmentos musicales que los grandes cantantes siguen interpretando. Una y otra vez hay reposiciones de esas obras, lo que es una prueba de que, en especial Mignon, no podían gustar sólo en la época romántica. Thomas, muy admirado y mundialmente célebre, murió en París el 12 de febrero de 1896.
Fuente: “Diccionario de la Ópera” de Kart Pahlen
