Telemann. Don Quijote a la boda de Camacho.
28 de abril, 2009
Telemann (1681-1767) Don Quijote a la boda de Camacho
Libreto Daniel Schiebeler
(versión en castellano antiguo, sobre el texto de Miguel de Cervantes, deMarc Donat)
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Entre su extensa producción, Telemann cultivó el género de escena,
tanto en óperas de larga duración como en comedias y dramas de un acto, bajo el
nombre de intermezzos o serenades, como en el caso de Don Quichotte. Su aportacióna la ópera germánica ha sido poco valorada, a pesar de que le dedicó muchos títulos llenos de su maestría compositiva y teatral, y de un carácter esencialmente cómico que forjaría más tarde el singspiel alemán de los grandes clásicos.
Daniel Schiebeler (1741-71), un joven poeta hamburgués, escribió un libreto basado
en el episodio de "Don Quijote" de Miguel de Cervantes (1547-1616) sobre la boda
de Camacho. Se lo propuso a Telemann para una ópera, bajo el título de Basilio und
Quiteria. Telemann aceptó entusiasmado, pero introdujo numerosos cambios en el
texto, empezando por el título. El libreto fue musicado durante el otoño de 1761,
bajo el nombre de Don Quichotte auf der Hochzeit des Comacho, serenata estrenada en la sala de conciertos Dreybahn, de Hamburgo. No sabemos si fue o no representada, pero, en cualquier caso, Telemann la describiría como "poema cantado para elteatro".
Destaca de la obra el carácter cómico de la (aparente) incompatible parejaprotagonista, especialmente el mundano Sancho Panza contra las "manías" de su
señor, así como el aire popular del coro de pastores, sin olvidar la bella aria de
Grisóstomo, un profundo canto triste que recuerda el dolor de Basilio.
Posteriormente, otros compositores pondrían música a este mismo episodio delQuijote. Un ejemplo de ellos es el opus 10 de Félix Mendelssohn, la ópera cómica "La boda de Camacho".
Sinopsis
Don Quijote y Sancho Panza, mientras recorren el camino, discuten sobre los valores del verdadero héroe, y recuerdan viejas historias de molinos y gigantes... Don Quijote acusa a su siervo de cobarde, mientras que Sancho Panza -dice- renunciaría a la
inmortalidad a cambio de un presente mejor. En este momento se acerca un grupo de pastores con gran jolgorio, y Don Quijote ya ve en ellos una nueva aventura.
Pedrillo y Grisóstomo, dos jóvenes pastores, les anuncian que se trata de la boda de Camacho “el rico” y Quiteria “la bella”. “No tan bella como Dulcinea del Toboso”,
replica Don Quijote, dispuesto a retar a quien ose contradecir tal afirmación.
Sorprendidos los pastores, instan a los extranjeros a presentarse: “el Hidalgo Caballero Don Quijote de la Mancha” con su fiel caballo Rocinante; Sancho Panza y su borrico Gris, al que dice querer más que a su esposa.
Grisóstomo, entonces, recuerda que mientras ellos están de fiesta, alegres por la boda, hay alguien que llora y sufre, sin dormir, por este enlace: Basilio, que desde niño ha amado a Quiteria, la cual ahora se casa con Camacho por su riqueza. En este momento llega la novia y todo el pueblo le canta canciones de bienvenida. Sancho Panza investiga la cocina donde se prepara el banquete, y esto es lo que más le conmueve de la fiesta, a la cual los amables pastores les han invitado. Empieza la celebración con la entrada de los novios. La novia llora, pero Grisóstomo explica a todos los presentes que todas las novias jóvenes lloran antes de casarse. Sancho Panza no recuerda haber visto llorar a su mujer en su boda....
De pronto llega Basilio, moribundo, sostenido por sus amigos. Después de unas amargas palabras a Quiteria, asegura que se quitará la vida para acabar con este sufrimiento. Pide, sin embargo, una última voluntad: quiere la mano de Quiteria y
que le declare el amor que siempre ha sentido hacia él; así él morirá en paz y ella podrá continuar con la boda prevista. En principio Camacho rechaza la propuesta, pero todos los presentes le obligan a aceptarla. Quiteria, emocionada, cumple la
voluntad de Basilio y el cura los bendice. De pronto, Basilio se incorpora y admite el engaño. Camacho, furioso, pide venganza, pero Don Quijote, desoyendo el consejo de su siervo, opina que el Cielo ha unido a Basilio y Quiteria. Después de cierta
resistencia, Camacho cede al pronunciamiento de Don Quijote, y desaparece con sus seguidores. Sancho Panza disfruta de la comilona de la boda, y todos se unen en el coro final |
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